viernes, enero 05, 2007

Historia del Atleti, cap.16. 1966-67. Nuestra casa

Inauguración del Calderón

Lo novedoso del Atlético para la temporada de 1966-1967, lo representa el entrenador brasileño Otto Gloria y los jugadores José Eulogio Garate, procedente del equipo bilbaíno Indauchu y Urtiaga, guipuzcoano, que últimamente pertenecía al Valencia.
Asimismo, se incorporan Julio Iglesias, procedente del Racing de Santander y Reyes.

El Atlético de Madrid comienza la liga de 1966-1967 en San Mamés, donde el Atlético de Bilbao se apunta los dos primeros puntos al ganar por uno a cero. El partido con el F.C. Barcelona por no estar todavía a punto el Estadio del Manzanares, queda aplazado para el 1 de noviembre. Los jugadores rojiblancos entrenan en el Parque Sindical Deportivo de Puerta de Hierro. Después de lograr dos puntos en La Coruña, al vencer al Deportivo por un gol a cero. Llega el día tan esperado de la inauguración del Estadio del Manzanares, la idea grandiosa de Javier Barroso, que por su marcha de la Presidencia del Club le corresponde estrenar al presidente Vicente Calderón.

El día 2 de octubre de 1966, la mañana madrileña es clara, el sol de otoño, dueño del paisaje, muestra su pereza. A las 12,30 comienza el partido inaugural correspondiente a la cuarta jornada del Campeonato Nacional de Liga, entre el Atlético de Madrid y el Valencia, arbitrado por el asturiano Medina Iglesias y retransmitido por Televisión Española. Por el equipo propietario del terreno juegan: Rodri; Colo, Griffa, Rivilla; Iglesias, Glaria; Cardona, Luis, Mendoza, Adelardo y Collar. Por los visitantes Pesudo; Totono, Mestre, Totó; Paquito, Roberto; Claramunt, Waldo, Ansola, Sol y Poli. El primer gol lo marca Luis a los diecinueve minutos de juego y a los setenta y uno empata Paquito, resultado con que finaliza el encuentro. Cuantos aficionados han acudido al partido inaugural, elogian la arquitectura del Estadio, moderno, cómodo, con asientos para los setenta mil espectadores del aforo, con fácil y rápido acceso de entrada y salida. El Real Madrid y el Atlético de Madrid se enfrentan por primera vez en el Estadio del Manzanares el 16 de abril de 1967 con empate a dos goles. Por el Real Madrid se alinean Betancort; Miera, De Felipe, Pachin; Pirri, Zoco; Serena, Amancio, Velasco, Grosso y Gento. Por el Atlético de Madrid Rodri; Rivilla, Griffa, Calleja; Iglesias, Glaria; Cardona, Luis, Garate, Adelardo y Collar. Los rojiblancos acaban la Liga en cuarto puesto, en lo alto de la cucana de la Liga, donde se ha alzado con buen fútbol, realizado mejor en la segunda vuelta del Campeonato. En la decimoquinta jornada propinan los colchoneros la primera goleada en el nuevo Estadio, siete a dos al Hercules, de Alicante, con goles de Garate (2), Urtiaga (2), Griffa, Luis y Ufarte. El Real Madrid es el Campeón con 47 puntos, seguido por F.C. Barcelona (42), Real Club Deportivo Español (37), Atlético de Madrid (35), Real Zaragoza (34), Valencia C.F. (32), Atlético de Bilbao (31), Centro de Deportes Sabadell (30), Elche (27), Pontevedra (27), Unión Deportiva Las Palmas (26), Córdoba (26), Sevilla C.F. (25), Granada C.F. (23), Hercules (20), Real Club Deportivo de La Coruña (18). Por cinco a cero, sobre el Mallorca en el Manzanares, el Atlético deja sentenciada la eliminatoria de la Copa. El triunfo de los isleños por dos a uno en su Estadio no es suficiente. Con vivas notas de buen juego y goles, los rojiblancos dan cuenta del F.C. Barcelona, por dos a cero, en Madrid y con el mismo resultado a favor en el Camp Nou.

Rodri, Melo, Ovejero, Calleja, Martinez Jayo
Ufarte, Luis, Gárate, Alberto y Salcedo

La buena racha queda rota ante el Atlético de Bilbao que gana dos a cero en el Manzanares y aunque los madrileños empatan a uno en San Mames, no es suficiente resultado para seguir adelante. Antes de echar el telón de la temporada, el Atlético de Madrid juega un partido, el 15 de junio, en el Manzanares, en homenaje a malogrado jugador rojiblanco Miguel Martinez, que en estado de coma profundo continua internado en la Clínica de la Concepción de Madrid. Una selección de jugadores de la Liga española se enfrenta al Atlético de Madrid, ganando por dos goles a cero, marcados por el ilicitano Vava. El hijo de Martinez hace el saque de honor y su esposa recibe del Delegado Nacional de Educación Física y Deportes, José Antonio Samaranch, la Medalla de Plata al Mérito Deportivo concedida a Miguel Martinez. Finaliza el mes de julio de 1967, el Atlético hace una gira por Brasil celebrando cinco encuentros. El ciclo comienza bien el 3 de agosto en Pernambuco, ganando por tres a cero a una selección de Recife. En el partido contra el Curitiva, el 6 de agosto, al final el marcador favorece a los locales por tres a dos. En Salvador, provincia de Bahia,el 13 de agosto, logra un empate a un gol, con el Bahia Galicia. Igual resultado se registra el 15 de agosto en la confrontación con el Flamengo, en Río de Janeiro. En Matagrosso, el 23 de agosto, gana el San Lorenzo por dos a uno. El cuadro de jugadores rojiblancos para la campaña de 1967-1968, acusa la baja sensible de Mendoza, traspasado al F.C. Barcelona, que produce una tempestuosa reacción de protesta y malestar contra la directiva de Vicente Calderón. En la Junta General del Club, el Presidente pone a disposición de los socios su cargo, revocado con una ovación que desvanece los ímpetus hostiles. La lista con las nuevas incorporaciones tiene novedoso nivel de calidad: Rodri, Pacheco, San Roman, Polo, Rivilla, Griffa, Martinez Jayo, Calleja, Iglesias, Glaria, Eusebio, Alfonso, Ruiz Sosa, Ufarte, Luis, Garate, Adelardo, Collar, Cardona, Urtiaga, Irureta y Correa. Antes del comienzo oficial de la temporada, el Atlético de Madrid participa en el Trofeo Gamper que organiza el F.C. Barcelona en el Camp Nou. El 29 de agosto de 1967, los rojiblancos vencen al Boca Juniors por dos goles a cero. El día 30 pierden en la final ante el Bossa por dos a uno. Con vibrante juego el Atlético rompe el fuego de la Liga de 1967-1968, en una autentica eclosión de buenos resultados como sombra del pasado y parece que se va por la vereda de los sueños. El 13 de septiembre, Copa de Ferias, encuentro con el Wiener Sport Klub. En la capital de Austria gana el Atlético por cinco goles a dos, en partido implacable, logrando una ventaja que refrenda, el 25 de octubre en Madrid, con dos a uno a su favor. A continuación el rival del equipo rojiblanco madrileño tiene etiqueta turca. El Goztepe, el 8 de noviembre, en el Manzanares pone rumbo incierto a las pretensiones del Atlético. Cual torrente, brota de su juego correoso un torbellino de patadas, que los colchoneros eluden como pueden. Con fe en sus recursos, y sin desvanecer en el empeño, alcanzan un dos a cero que es un buen equipaje para viajar a Turquía. La flor de la esperanza se trunca en la flor del olvido, el 22 de noviembre, tras el nefasto partido de vuelta. Turquía mantiene un ambiente de preguerra contra Grecia por causa del conflicto entre las comunidades de ambos países que conviven en la isla de Chipre. Las hostilidades no han llegado a fraguarse totalmente, solo se producen escaramuzas que mantienen el ambiente en alta tensión. Por los altavoces del Estadio, antes del encuentro, se leen partes de guerra con el fin de fomentar el orgullo patrio. En aquella atmósfera se juega el partido que los turcos salen a controlar con toda clase de recursos marrulleros y dureza con la tolerancia del arbitro yugoslavo Josit Stermen, que prolonga el tiempo nueve minutos en la primera parte y catorce minutos en la segunda hasta que el jugador turco Halil marca el tercer gol. En ese momento con tres a cero y la eliminatoria ganada por los otomanos pita el final. El publico, como movilizado en pie de guerra, ataca el autocar del Atlético de Madrid que tiene que ser escoltado hasta el hotel por el ejercito. Durante y después del partido resultan heridos de diversa consideración Rivilla, Martinez Jayo, Calleja, Iglesias, Glaria, el entrenador Otto Gloria y el delegado del equipo, Conde de Cheles, al que le abren una brecha en la cabeza, símbolo exacto de barbarie e incivilidad. La formidable marcha del Atlético en la Liga, como una estrofa sonada, se traduce en el liderato al terminar la Primera vuelta. Después se quebranta la racha, como un hálito que se esfuma, el juego del equipo es irregular, a veces, vacilante. Todo esto provoca consecuentemente la destitución del entrenador Otto Gloria, encargándose de la dirección técnica del equipo el exjugador rojiblanco Miguel González.

Mas sosegado el Atlético recupera parte del terreno perdido acabando la Liga en sexto lugar. Campeón el Real Madrid con 42 puntos, a continuación quedan F. C . Barcelona (39) , Unión Deportiva Las Palmas (38) , Valencia C . F. (34), Real Zaragoza (33), Atlético de Madrid (33), Atlético de Bilbao (32), Pontevedra (31), Real Club Deportivo Español (29), Club Deportivo Málaga (27), Elche (27), Centro de Deportes Sabadell (26), Córdoba (25), Real Sociedad (24), Real Betis (20), Sevilla C.F. (20). El Atlético de Madrid toma parte en la llamada Copa Internacional derivada del Trofeo Rappan. El primero de mayo, juega en el Manzanares contra el Torino, venciendo por dos a uno, en el estreno de esta competición. La Copa de Ferias, la Liga, son ya paginas acabadas, ahora en la Copa, el Atlético de Madrid elimina sucesivamente al Real Valladolid (tres-tres) (tres-dos), Real Betis (dos-uno) (cero-cero) y Valencia C.F. (uno-cero) (tres-dos). La semifinal frente al F.C. Barcelona es un aliento fugaz, ganan los madrileños en el Manzanares, uno a cero, y pierden en el Camp Nou por tres a uno. La directiva del Atlético de Madrid nombrada en Junta General, el 18 de junio, toma posesión el 26 del mismo mes, bajo la presidencia de Vicente Calderón. vicepresidente primero doctor Armando Muñoz Calero, vicepresidente segundo José María Gutiérrez del Castillo, secretario José María Pellicer Guichot, tesorero Ricardo de Razazabal Benguria, vicetesorero Luis Cano Portal, contador Manuel Olalde de la Guardia, inspector general Carlos Pinilla Turino, vocales Guillermo Carrillo Vargas, Gonzalo Coren, Enrique Heredero Igorza, Alejandro Ortega Bueno, José Luis Perez Pla y Perez, Jerónimo Rodriguez-Carreno Manzano y Salvador Santos Campano.