viernes, enero 05, 2007

Historia del Atleti, cap.12.La Recopa del 62

La recopa del 62

Con el comienzo de la temporada de 1961-1962, se instala la iluminación eléctrica en el Estadio Metropolitano, donde tras la caída de la tarde, la noche va a estar trillada de luces en la celebración de los partidos. Para la nueva andadura se mantiene la formación clásica con buen numero de jugadores nuevos, mas los repescados de las cesiones a distintos clubes para que haya competencia en la busca de la titularidad: Madinabeytia, Rivilla, Griffa, Alvarito, Ramiro, Glaria, Jones, Adelardo, Mendoza, Peiro, Collar; Pazos, Rodríguez, Irusquieta, Calleja, Mendiondo, Callejo, Chuzo, Polo, Gasca, Vava, Alvaro, Aragón, San Roman, Corrales, Amador, Martm Asensio, Blas, Villaverde, Galán, Vicente Medina y el burgalés Domínguez.


El Atlético de Madrid sigue apostando por todo, con fundamento en la extraordinaria calidad de sus jugadores que posibilitan cualquier trayectoria con pretensiones. En partido de Recopa europeo, el 13 de septiembre de 1961, el Atlético vence por tres a dos, al conjunto francés de la U.A. Sedan en su terreno. En el partido de vuelta, el 23 de septiembre de 1961, se inaugura oficialmente la iluminación del Metropolitano, en la noche que el equipo rojiblanco se impone, por cuatro goles a uno, al francés. En Leicester, el 25 de octubre en Recopa, el Atlético empata a uno y el 11 de noviembre, en Madrid, gana dos a cero. El Atlético de Madrid saca adelante la eliminatoria en cuartos de final de la Recopa se enfrenta con los alemanes del Werder Bremen, antes ha de continuar participando en la Liga española. El ambiente frío de diciembre de 1961, en el Metropolitano donde se deja sentir el gélido soplo del Guadarrama, durante el partido de Liga, Atlético de Madrid y Real Zaragoza, lo calienta el arbitro bilbaíno Ortiz de Mendivil con decisiones muy particulares. Anula tres goles al Atlético de Madrid y expulsa a Peiro. Menos mal, que a pesar de los pesares, los rojiblancos se anotan el triunfo por tres goles a cero y los dos puntos, quedando toda la cuestión en enfado. El 17 de enero de 1962, el Atlético juega la eliminatoria con el Werder Bremen. Primero en Campo alemán, el 17 de enero de 1962, con empate a un tanto y el 28 de febrero, en el Metropolitano, ganando tres a uno. El paso definitivo hacia la final europea, lo da el Atlético al eliminar al equipo de Alemania Oriental (en estos tiempos los germanos estaban divididos por el Telón de Acero), Motor Jena. El 28 de marzo, en Jena, uno a cero, a favor de los madrileños. El segundo partido por inconvenientes del visado de pasaportes, se juega en la ciudad sueca de Malmoe, en sustitución de Madrid, el Atlético con un rotundo cuatro a cero, borra al once alemán. Al final de la Liga, el equipo del Atlético ha mantenido un buen nivel de competencia reflejado en el tercer puesto clasificatorio. Campeón el Real Madrid con 43, F.C. Barcelona (40), Atlético de Madrid (36), Real Zaragoza (35), Atlético de Bilbao (32), Sevilla C.F. (31), Valencia C.F. (31), Elche (29), Real Betis (28), Real Oviedo (27), Real Mallorca (27), Atlético Osasuna (27), Club Deportivo Español (26), Racing de Santander (26), Real Sociedad (23), Tenerife (19). La extraña irregularidad histórica que caracteriza al Atlético de Madrid se da en la primera eliminatoria de Copa. Los rojiblancos endosan un tres a cero al Basconia, conjunto de la Segunda División. Resultado que se repite, el 19 de marzo de 1962, en el partido de vuelta, a favor de los vizcainos. En el obligado desempate celebrado, el 22 de marzo de 1962, en el Campo de Zorrilla, de Valladolid, las lesiones, el exceso de confianza, la ausencia de la metáfora ante la tangible realidad, el Atlético de gozo y fantasía, cae derrotado dos a uno, por un rival teóricamente mas flojo y queda apartado de la competición. El atletista feten, palabra registrada por la Real Academia de la Lengua, que significa verdad, sabe esperar, no desfallece nunca en su esperanza. La final europea de la Recopa la disputa el Atlético, el 10 de mayo de 1962, en Glasgow, frente a la Fiorentina. El diapasón futbolístico del Atlético pese a brillar, no culmina en el éxito total, por la extraordinaria actuación del portero italiano, Sarti, en vena de aciertos lo para todo y salva a su equipo de la derrota. El encuentro termina con empate a un gol. Las espadas quedan en alto para una nueva confrontación en otro escenario.
En las previsiones del Atlético de Madrid hay concertada una gira por Argentina, que se inicia el 22 de junio de 1962. En Buenos Aires, gana el River Plate uno a cero, con el Independiente de Avellaneda se registra empate a un tanto y en la ciudad de Rosario el Atlético vence, por dos a uno, al Rosario Central.
En la temporada de 1962-1963, el Atlético de Madrid organiza lo que denomina torneo triangular del Metropolitano para hacer el rodaje del equipo. El 25 de agosto de 1962, los rojiblancos madrileños se enfrentan al equipo alemán Berliner Sport, al que derrota por seis goles a uno. El día 28, juegan los alemanes contra el Mónaco, ganando los del Principado, por cinco tantos a uno. Se cierra el ciclo, el 30 de agosto, con el partido entre el Atlético de Madrid y el Mónaco, que acaba con la rotunda victoria de los colchoneros por cinco a cero.
Sin cambiar de nivel de juego el Atlético de Madrid en el inicio de la temporada, el 5 de septiembre de 1962, ha de solventar el gran compromiso europeo de la Final de la Recopa, no resuelto en el partido de Escocia. En la nueva final del Neckarstadion, en la ciudad alemana de Stuttgart, el equipo rojiblanco, paradigma y quintaesencia del fútbol de su tiempo, deja patente su calidad cuantitativa ante el conjunto de la Fiorentina, al que derrota por el expresivo tanteo de tres goles a cero, marcados por Jones, Mendoza y Peiro, alzándose con el titulo de Campeones de Europa de la Recopa. Los once que dirigidos por el entrenador José Villalonga contribuyeron con su aliento a este gran triunfo rojiblanco fueron: Madinabeytia; Rivilla, Griffa, Calleja; Ramiro, Glaria; Jones, Adelardo, Mendoza, Peiró y Collar. ¡Total nada! como se suele decir por Lavapies y Cabestreros reserva espiritual del madrileñismo. La Delegación Nacional de Educación Física y Deportes concedió al Atlético de Madrid, en diciembre de 1962, la Copa Stadium por ser el primer equipo español que gana un titulo continental, la Recopa en este caso, sin conocer ni una sola derrota.