jueves, diciembre 28, 2006

Historia del Atleti, cap.5. La delantera de seda

1947-48. La delantera de seda
Se aleja la temporada de 1945-1946, en la que Juan Touzon pasa a la Real Federación Española de Fútbol. Por esta causa, Cesáreo Galindez, otro gran atletista, de características semejantes a Touzon y modelo de fidelidad a los colores rojiblancos, ocupa la presidencia, le acompañan en la Junta Directiva, Fernando Fuertes de Villavicencio, vicepresidente; José Luis Costa, secretario; Burdiel vicesecretario: Francisco Urauiio. tesorero Arechavala, contador; y los vocales Gómez de Arce, Quico Marin y Ramón Fernández. Ricardo Zamora deja de entrenar al Atlético Aviación y se encarga de la dirección técnica del Real Club Celta de Vigo. Al Atlético lo entrena Emilio Vidal que hasta esta temporada había dirigido al Deportivo Castellón y cuenta con los siguientes jugadores: Perez, Saso, Riera, Aparicio, Cobo, Farias, Germán, Cuenca, Mencia, Lecue, Juncosa, Arencibia, Taltavull, Campos, Adrián Escudero, Nuñez, Ramón, Basabe y Alfonso Silva.
El nuevo entrenador trata de llenar de vida cada momento de juego y a los jugadores les inculca ardientes y vibrantes ansias de balón, con esfuerzo preciso, valores mágicos que dan al conjunto una homogeneidad, manifiesta, convirtiendo sobre el césped la teoría en realidad, de hábil y eficaz fútbol. Hasta entonces se jugaba con dos defensas, tres medios (un medio centro y dos medios alas) y cinco delanteros (dos extremos, dos interiores y un delantero centro). Ricardo Zamora había ensayado, sin resultado positivo el sistema de juego W-M, llamado también Chapman, nombre del técnico ingles de Arsenal que lo concibió. Consistía en colocar tres defensas, dos medios y retrasar a los dos interiores para que formasen con los medios el denominado "Cuadrado Mágico" y así dominar el centro del campo y catapultar el juego por los extremos, con el fin de que estos, centrasen sobre el delantero centro y este rematase a gol. A Ricardo Zamora, en aquel tiempo, no le da resultado la W-M, porque retrasa al medio centro Germán, jugador ofensivo y deja de laterales a Mesa, jugador corpulento de poca cintura y a Alfonso Aparicio, en vez de pasar un defensa al centro y retrasar al medio Francisco Machin, que se caracterizaba por su eficacia cortando juego y en el marcaje, dejando a Germán adelantado para distribuir el juego, que lo sabia hacer a las mil maravillas, por su inteligencia y buen toque de balón. Con la magia de su arte futbolístico el equipo argentino del San Lorenzo de Almagro inicia una gira por España, el 21 de diciembre de 1946, en el domingo de fútbol mas brillante de la temporada y de muchas temporadas en partido amistoso frente al Atlético Aviación, jugado en el Estadio Metropolitano. A la clase y técnica individual de sus componentes, el once argentino une la sincronizada acción de su homogéneo conjunto, practicando la táctica del sistema de pares, una variante de la W-M, con tres defensas, retrasando el medio ala izquierdo a defensa lateral. El dominio del balón, el triangulado de pases y la precisión de estos, convierten el juego en toda una calidad de frescores, movimientos de seda y evoluciones de ritmos, promotores de caliente orgía futbolística. El gol se canta antes que el balón entre en la portería, pues el juego trenzado, perfecto, hace intuir lo irremediable. Se adivina el desenlace de la jugada. Los argentinos alinearon a Blazina; Vanzini, Greco, Brasso; Zubieta, Colombo; Imbelloni, Farro, Pontoni, Martino y Silva. El Atlético Aviación a Perez; Cobo, Riera; Farias, Germán, Cuenca; Juncosa, Arencibia, Jorge, Taltavull y Escudero. Arbitraje diplomático de Pedro Escartin. La actuación del equipo azulgrana del San Lorenzo de Almagro, en diciembre de 1946 y enero de 1947, marca la hora cero del fútbol español. El Atlético, su primer adversario en los campos españoles, hace de cobaya. Encaja un tanteo de cuatro goles a uno, pese a su bravo corazón, siempre desbordado por el juego argentino, como un contable por los números. En la verdad de su juego el San Lorenzo de Almagro, deja entrever hasta donde es importante la estrategia y la técnica en el fútbol. Este aldabonazo futbolístico conmociona el ambiente y supone enteramente para el estancado balompié español un nuevo empezar. Con urgencia se intensifican patrones de juego y se perfilan "sistemas de pares" con geométrica diligencia. La presencia del equipo San Lorenzo de Almagro en los campos de fútbol españoles es providencial y la consecuencia del fulgir de nuestro balompié. La delicia del gambeteo del fútbol argentino es el trino mollar que despierta del letargo en que estaba el fútbol español. En la decimosexta jornada del Campeonato de Liga, el Club rojiblanco vuelve a la denominación original de Atlético de Madrid. El Ministerio del Aire solicita, el 14 de enero de 1947, desvincularse del Atlético de Madrid por entender que el Club es autosuficiente con todo tipo de garantías. Asimismo se ha cumplido satisfactoriamente el propósito de salvar al Atlético de Madrid de su desaparición y revitalizarlo con la aportación del equipo de la Aviación. La Liga de 1946-1947, es para el Atlético de Madrid, como un dulce sueño que acaba en llanto, los rojiblancos han realizado una buena campaña y son directos aspirantes al titulo, en un codo a codo, en la jornada final, con Atlético de Bilbao y Valencia. En caso de triple empate a puntos se proclamaba Campeón el equipo madrileño, los bilbaínos tenían que ganar o empatar y el Valencia lo tenia mas hipotético, tendrían que perder sus rivales. El Atlético de Bilbao que juega en La Coruña empata a tres, el Atlético de Madrid, en el Metropolitano pierde por dos goles a tres, con el Real Madrid, después de ir ganando dos a cero. La noria de la suerte rojiblanca pierde su cielo y motiva el sonado triunfo del Valencia que ha ganado por seis a cero, al Sporting de Gijon y por el teléfono se entera del pinchazo de los dos Atléticos, por lo que se erige en Campeón. La clasificación se concreta así: Valencia C.F. 34 puntos, Atlético de Bilbao (34), Atlético de Madrid (32), F.C. Barcelona (31), Centro de Deportes Sabadell (30), Sevilla C.F. (29), Real Madrid (27), Real Oviedo (27), Real Club Celta (26), Sporting de Gijon (25), Real Club Deportivo Español (19), Real Murcia (19), Real Club Deportivo de La Coruña (18), Deportivo Castellón (13). La presencia de los rojiblancos en la competición copera es fugaz, en los dieciseisavos de final eliminan al Hercules y en octavos de final, les deja fuera el Castellón.

De pie: Mauri, Aparicio, Vidal, Escudero, Juncosa y Saso Sentados: Basabe, Valdivieso, Silva, Cuenca y Mencia

De la ilusión oscurecida de la temporada anterior, amanecen nuevas ilusiones en la de 1947-1948, a Germán y Arencibia dos excelentes jugadores, les ha llegado la hora de la retirada, el Atlético para compensar estas notables ausencias, incorpora a Vidal interior derecho del Alcoyano, que significa el fichaje mas caro del fútbol español, hasta el momento, por cuatrocientas cincuenta mil pesetas. También contrata al interior paraguayo Abeiro, al medio argentino Valdivieso, al contundente y resolutivo defensa del Deportivo Castellón, Mauri y a su compañero de equipo, Enrique Arnau, jugador todo terreno. El resto de la plantilla se completa con Perez, Saso, Riera, Aparicio, Lozano, Farias, Mencia, Cuenca, Juncosa, Silva, Jorge, Campos, Adrian Escudero, Lecue, Torres, Basabe y Del Toro. Empezada la Liga se contrataría al jugador madrileño, José Luis procedente del Cuatro Caminos.
El partido de la Copa Presidente de la Federación Española aplazado desde el mes de mayo de 1941, en el que había de enfrentarse el Atlético Aviación y el Valencia C.F., por fin, se celebra el 14 de septiembre de 1947, en el Estadio Metropolitano. Vence el Atlético de Madrid, por cuatro goles a cero y el equipo rojiblanco se adjudica el Trofeo. El trabajo del entrenador Emilio Vidal da sus resultados. La compensación al trabajo del entrenador, se la va a proporcionar la llamada "Delantera de Seda", bautizada así por José María Ubeda, cronista deportivo del madrileño diario "Pueblo", e integrada por Juncosa, Vidal, Silva, Campos y Escudero. Con difícil facilidad consiguen hacer arte con el balón, además de fútbol eficaz, rara coincidencia. Cada uno es confidente de la jugada del compañero, lo que en este tiempo se llama fútbol asociación y siempre, fútbol de conjunto o conjuntado. Aunque el estilo futbolístico individual de aquel inolvidable quinteto atacante fuese distinto, José Juncosa "Papá Dribling", extremo derecho, era capaz de hacer dos regates en el espacio de un baldosín, dejar sentado al defensa de turno y salir con el balón jugado. Un delantero que popularizó el "gol del cojo" porque permencía en el terreno de juego aún estando lesionado. Vidal, interior derecho, el fichaje mas caro del fútbol español hasta entonces, rápido con fácil regate sobre la marcha, tiraba a puerta con dureza. Alfonso Silva, delantero centro, fue la maravilla nacida de la inspiración de un ritmo sereno, a veces, frío e indolente. Escoraba el cuerpo leve y lúdicamente para esquivar al contrario y avanzar con el balón. Jugador exquisito, único, genial, por inimitable. Francisco Campos, interior izquierdo, uno de los grandiosos futbolistas españoles de la posguerra civil y de siempre. Poseía larga zancada, con buena visión del juego, amén de ser fácil rematador de fuerte pegada con el pie izquierdo y certero con la cabeza. Figuró constantemente entre los máximos goleadores. Adrian Escudero, extremo izquierdo, no escatimaba esfuerzo. De amplia galopada, valiente y con fuerte tiro a puerta, completaba esta delantera rojiblanca de super lujo. Todos sus componentes vistieron la camiseta de la Selección Nacional. Si no alcanzaron un elevado número de partidos fue debido a que se jugaban muy pocos encuentros internacionales en aquella época, a causa de la Segunda Guerra Mundial y la consecuente posguerra. La FIFA, ni la UEFA, organizaban campeonatos. La compenteración de estos cinco futbolistas fue asombrosa y la camapaña que realizaron en la 47/48 fue sensacional, Úbeda acertó de pleno con el apodo de la "delantera de seda". Su tremenda exhibición no les valió para conseguir el Campeonato de liga (acabaron terceros) pero los 73 goles que anotaron en 26 partidos hicieron vibrar a la afición colchonera. De esos 73 goles 63 llevaron la firma del famoso quinteto, Vidal 23 goles, Juncosa 14 goles, Silva 10 goles, Campos 14 goles y Escudero 11 goles.
El Metropolitano se convirtió en un auténtico fortín, los aficionados no vieron perder a su equipo ni en Copa ni en Liga, solo el Barcelona (campeón), Valencia(segundo) y Athletic fueron capaces de llevarse un punto de Reina Victoria. Anotaron 52 goles en su campo y golearon a 4-3 a la Real o los 5-3 al Sevilla y al Sporting, 8-0 al Sabadell, y 5-0 al Madrid.La cantata goleadora de la "Delantera de Seda" alcanza su apoteosis, el 22 de noviembre de 1947, en el Estadio Metropolitano, cuando el Atlético propina al Real Madrid una amplia derrota por cinco goles a cero. La goleada fue recibida por los seguidores del Club blanco con rabia y resignación, sencillamente por inapelable. La"Delantera de Seda" del Atlético de Madrid que cautivaba a los aficionados saturándoles de entusiasmo por sus jugadas, llenó una pagina gloriosa en la Historia del Club. Comienza el mes de febrero y el Atlético de Madrid abandona su sede Social de la calle de Alcala, numero 31, para trasladarse al numero 22, de la calle del Barquillo. Dentro de la temporada de 1947-1948 es obligado hacer referencia de un grave error arbitral que perjudicó al Atlético de Madrid. El Estadio Bernabéu había sido inaugurado el 14 de diciembre de 1947, en un amistoso entre el Real Madrid y el equipo portugués Os Belenenses. La primera confrontación entre los dos rivales madrileños en el nuevo Estadio se da el 29 de febrero de 1948, correspondiente a la segunda vuelta del Campeonato Nacional de Liga. Por el Madrid juegan: Banon; Azcarate, Corona; Moleiro, Pont, Ipina; Alsua, Alonso, Pruden, Barinaga y Molowny. Por el Atlético de Madrid: Saso; Riera, Aparicio; Mencia, Arnau, Cuenca; Juncosa, Vidal, Jorge, Silva y Escudero. Arbitra Ramón Azon del Colegio aragonés. Comienza el partido llevando la iniciativa los jugadores del Atlético que a los cuatro minutos ya ganan por un gol a cero, marcado por Adrian Escudero. Los rojiblancos dominan el juego conteniendo bien a sus contrarios. En un centro cruzado sobre la portería defendida por José Luis Saso, el balón se va suelto, lo alcanza el madridista Alsua de claro manotazo, que ve hasta el más miope, excepto el arbitro y los jueces de línea y de tal guisa lo introduce al fondo de la red. Azon da por valido el gol, que cancela la ventaja rojiblanca y concreta el empate que sube al marcador como resultado definitivo. Al final de la Liga, que gana el F.C. Barcelona totalizando 37 puntos, el Atlético de Madrid se clasifica tercero con 33, queda segundo el Valencia C.F. con 34 puntos y cuarto el Real Club Celta de Vigo, con 31. A continuación, Sevilla (29), Atlético de Bilbao (28), Gimnástico de Tarragona (24), Real Club Deportivo Español (25), Real Oviedo (23), Alcoyano (22), Real Madrid (21), Centro de Deportes Sabadell (21), Real Sociedad de San Sebastián (19) y Sporting de Gijon (18). En abril de 1948, el Atlético de Madrid juega en el Estadio del Parque de los Príncipes, de París contra el Stade Francais. El resultado es de dos a uno, a favor de los parisinos e impresiona el juego de Alfonso Aparicio por su elasticidad, clase y corpulencia. Los rojiblancos, en la Copa, eliminan en octavos de final al Campeón de Liga F.C. Barcelona, pero en cuartos de final, empatan a cinco goles con el Real Club Celta, en el Metropolitano y pierden en el Estadio vigues de Balaídos por dos a uno, que significaba quedar fuera de la competición. En mayo, el Stade Francais devuelve la visita al Atlético, en Madrid. En la expedición gala vienen el entrenador Helenio Herrera, el guardameta Marcel Domingo, el delantero Larbi Ben Barek y el húngaro Nierts, uno de los mejores extremos izquierdo de Europa. El equipo parisino realiza un fútbol moderno, muy movido, de desmarque, apoyado en la clase individual de sus jugadores. En esta ocasión, obtiene otro resultado a su favor por cuatro a dos. La directiva que preside Cesáreo Galindez logra el traspaso de Marcel Domingo y Ben Barek al Atlético. Motivo para que se sienta hervir en el seno del Club la alegría y por extensión en los socios rojiblancos. Marcel Domingo es el mejor guardameta francés de su tiempo y el marroquí de Casablanca, Ben Barek, "la Perla Negra", uno de la media docena de los mejores jugadores del mundo de todos los tiempos. Al Atlético se incorporan además, en 1948, Perez Zabala, Rafael Repullo "Tinte", el extraordinario jugador Rafael Mujica, el argentino Candia, y el cordobés Antonio Duran. El portero Perez es traspasado al Valencia, Campos se va al Sporting de Gijon y el entrenador Vidal deja su puesto al argentino Taioli. Es patente la calidad del plantel de jugadores rojiblancos para consolidar una estructura futbolística con futuro. El gran equipo se configura ya con, Domingo; Riera, Aparicio, Lozano; Mencia, Mujica; Juncosa, Vidal, Silva, Ben Barek y Escudero, para inmediatos relevos están Perez Zabala, Tinte, Farias, Valdivieso, Cuenca, Arnau, Duran, Torres, Candia y Basabe. Lastima que mediada la temporada el extraordinario delantero Antonio Vidal cayera enfermo y hubiera de abandonar prematuramente el futbol. El Atlético inicia la temporada en el Metropolitano el 5 de septiembre de 1948 jugando un partido amistoso frente al Sporting de Lisboa, que ganan estos por seis a tres. El equipo B.V.V. de Holanda se enfrenta al Atlético el 8 de diciembre de 1948, en Madrid y cae derrotado por cuatro goles a cero, con una gran exhibición de juego de los rojiblancos.

Las previsiones de la Directiva colchonera no se cumplen totalmente, a través de la Liga se han perdido partidos claves para lograr el titulo, que se lleva el F.C. Barcelona con 37 puntos, seguido del Valencia (35), Real Madrid (34), Atlético de Madrid (34), Real Oviedo (30), Atlético de Bilbao (24), Real Club Deportivo Español (24), Sevilla Club de Fútbol (23), Gimnástico de Tarragona (23), Real Club Deportivo de La Coruña (22), Real Club Celta de Vigo (22), Real Valladolid (22), Alcoyano (21) y Centro de Deportes Sabadell (13). A medida que pasa el tiempo se advierte que el Atlético no coge el hilo de la Copa. Mala suerte, fallos inexplicables, excesos de confianza y tardía reacción que nunca llega a tiempo. A partido único, en octavos de final, gana y elimina al Sevilla C.F. por dos a uno, en el Metropolitano, con acertadisima actuación del guardameta Perez Zabala que para un penalti al sevillista Clemente, que podría haber complicado el resultado. En cuartos de final, el Real Club Deportivo Español logra seis a cero, en su campo y en el Metropolitano gana el Atlético por cinco a uno, el gol que marcan los españolistas les es suficiente para clasificarse.

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