jueves, diciembre 28, 2006

Historia del Atleti, cap.3. Los años 30

Se abre para el Athletic el paréntesis de la Segunda División. Se prepara la temporada de 1930-1931, buscando una estructura ideal para formar un buen conjunto y se ficha a Moraleda, Antonio, Arater, Corral, Losada, Buiria, Felix Perez, Fuentes y Trillo. De la temporada anterior continúan, Illera, Santos, Ordonez, Arteaga, Marin, Cosme, Moriones, Jose Luis Costa, Martinez II, Alfonso Olaso, Lafuente, Zulueta y Gil. El domicilio social últimamente establecido en el Bar Picadilly, de la Puerta del Sol, se traslada al numero 2, de la travesía de Arenal. En el Campeonato Regional que se inicia, el 21 de septiembre de 1930, en el primer partido contra el Racing de Madrid, se gana 6-1, esto hace concebir grandes esperanzas a los seguidores rojiblancos. El equipo titular habitual lo forman: Antonio; Corral, Arater; Illera, Santos, Arteaga; Moraleda, Marin, Losada, Buiria y José Luis Costa. Al proclamarse Subcampeón regional el Athletic queda clasificado para jugar la Copa de España, que ya se disputa después de la Liga. El Valencia con 26 puntos, se clasifica el primero en el torneo liguero de Segunda División, por delante del Sevilla y Athletic de Madrid, ambos con 23 puntos, detrás quedan, Castellón (18), Sporting de Gijón (18), Betis (17), Oviedo (14), Murcia (14), Coruña (14) e Iberia (13). En la Copa se tropieza con el Valladolid que vence por 2-1 en el partido de ida, en Zorrilla, se repite el mismo resultado en el encuentro de vuelta, jugado en el Campo de Chamartin. No se asciende. Para la de 1931-1932, se continua reforzando al equipo y se realiza el fichaje de Arteche, al que por entonces se le paga la elevada cifra de 20.000 pesetas. Además percibirá el fabuloso sueldo de 500 pesetas al mes, mas una prima de 150 por partido ganado y otra prima de 400 pesetas por cada uno de los ganados, de los 8 encuentros que el Club considerase como los mas importantes de la temporada. También se incorporan los jugadores, Rey, Del Caso, Bermúdez, Pepin, Guijarro e Isidro. Al entrenador Henny le sustituye Julián Ruete. De nuevo el Athletic queda subcampeón regional, con el concurso de Bermúdez, Corral, Alfonso Olaso; Alfonso Rey, Santos, Guijarro; Arteche, Marin, Losada, Buiria, Costa, Antonio, Lafuente, Pepin, Del Caso, Antonito, Isidro y Gil. Una buena plantilla, que no se logra conjuntar. Luciano Urquijo, después de cuanto ha hecho por el Club, comete una gran equivocación al declarar caducado el derecho a voto de los socios, en un momento político de España, con el advenimiento de la Segunda República, en el que se reclama para cualquier debate o solución el sufragio universal, y asimismo para las mujeres. El ambiente se vuelve hostil entorno al Presidente y este dimite. El 30 de noviembre de 1931, se forma nueva Junta Directiva, presidida por Rafael González Iglesias que tiene de vicepresidente a Adolfo Cervera; secretario José María Fernández Cabello; vicesecretario, José Joaquin Sanchis; tesorero, José Meneses; contador, Juan Touzon; y vocales, Ernesto Cotorruelo, Cesareo Galindez, Javier Barroso, Ocerin, Arniches y Corellano. La nueva Junta traza varias directrices, siempre encaminadas al regreso a la Primera División. En el Campeonato de Liga los rojiblancos se desfondan, poco a poco, hasta entreverse entre los jugadores falta de acoplamiento. La clasificación queda encabezada por el Betis Balompié, con 25 puntos seguido del Oviedo (23), Gijon (22), Murcia (21), Coruña (19), Castellón (19), Athletic de Madrid (18), Sevilla (15), Celta (13) y Cataluña (5). Este ultimo equipo se retiro tres jornadas antes de terminar la competición. En la Copa se elimina al Coruña y corresponde enfrentarse al Deportivo Alaves que tiene en sus filas jugadores de categoría, Fede, Urquijo, Sañudo y Simón. En el Campo de Mendizarroza gana el conjunto de Vitoria, por siete goles a uno. En Madrid, el Athletic les derrota por seis a cero, resultado que acentua las esperanzas rojiblancas para el partido de desempate. El resultado de tres a uno, a favor de los alaveses, cierra la temporada colchonera. La Directiva que preside Rafael González se impone un programa de consecuciones en favor del Club, comenzando por recuperar que el Athletic retorne a jugar al Estadio Metropolitano. Para buscar mayor efectividad al equipo en la temporada de 1932 - 1933, se cambia de entrenador, nombramiento que recae en Antonio de Miguel. En manos del técnico se pone una plantilla que se ha tratado de compensar en todas las líneas: Pacheco, Bermúdez, Antonio; Mendaro, Corral, Pepin, Alfonso Olaso; Antoñito, Santos, Castillo, Rey; Luis Marin, Losada, Gaspar Rubio, Buiria, José Luis Costa y Amunárriz, pero el Athletic queda tercero en el Campeonato Mancomunado disputado por equipos de Castilla, Cantabria y Andalucía, en versión ampliada del Regional.
El puesto conseguido por el equipo rojiblanco no le da opción para jugar las eliminatorias previas de la Copa de España. Antes de que se consuma el calendario de 1932, el Athletic de Madrid marcha a Marruecos. El 31 de diciembre juega en Casablanca frente al Rochas Noires al que vence por seis goles a uno, con el siguiente once, Pacheco; Mendaro, Corral; Santos, Iglesias, Huete; Vozmediano, Lopez Pena, Lalo, Gil y Costa. El primero de enero de 1933, repite actuación en Casablanca, empatando a uno con la Unión Deportiva Marocaín. Los rojiblancos marchan de Marruecos a Oran, donde, el 6 de enero, disputan un encuentro al equipo austríaco, Admira de Viena, que pierden por dos a cero, debido a la actuación tendenciosa del arbitro.Jugaron aquel partido: Vidal, Anatol, Alfonso Olaso; Rey, Feliciano, Vigueras; Marin, Guijarro, Gaspar Rubio, Buiria y Amunarriz. A los rojiblancos madrileños se les propone un nuevo encuentro de revancha contra el equipo austríaco, para el 19 de enero, con designación de otro arbitro, que aceptan.Éste lo hace peor que su antecesor, con decisiones absurdas que provocan el plante de los jugadores del Athletic que amenazan con retirarse del terreno de juego. Tales desaciertos propician la derrota madrileña por cinco goles a uno. El ultimo partido de la gira africana lo juegan en Argel, frente a una Selección Universitaria Franco-Argelina, el encuentro termina con empate a tres tantos y mal arbitraje. En la noche de aquel día, los jugadores Mendaro, Martínez, Castillo y Vigueras para olvidar al mal arbitro, deciden pasar un rato en un Salón de baile. Cuando regresan al Hotel se ven sorprendidos en la calle por una riña entre dos mujeres. Fernando Vigueras muerte ignominiosa, que es un autentico asesinato. Después de denunciado el caso, el Ministerio de Estado español envía un comunicado oficial de protesta, pidiendo justicia para que tal desafuero no quedase en la impunidad, y castigo para aquellos que habían cometido un abuso de autoridad muy grave. El comienzo de la Liga es prometedor con triunfo por goleada de ocho tantos a uno ante el Castellón. Aunque se hace un buen Campeonato, el primer puesto lo alcanza el Real Oviedo que suma 27 puntos y asciende a Primera División. El Athletic queda, jugador sevillano que procedente del Murcia se enrolo en las filas del Athletic, se acerca a separarlas. En ese momento, aparece la policía y sin mediar palabra, empieza a propinarle una paliza. Como los policías visten de paisano y no se identifican, los españoles repelen la agresión. Llegan mas policías y los cuatro jugadores rojiblancos son reducidos y conducidos a la Comisaria. Allí, sin consideración alguna a su condición de extranjeros, les apalean brutalmente. Fernando Vigueras queda sin sentido tendido en el suelo del calabozo, siendo pateado con saña hasta que le hacen perder la vida. Cuando el directivo y delegado de la expedición, Ocerin, tiene noticia de lo ocurrido, acude en auxilio de los jugadores, ya no puede hacer mas que rescatar el cuerpo de Vigueras y expresar su indignación por aquellaen segundo lugar con 24 y le siguen Unión de Irun (20), Coruña (20), Murcia (20), Sporting de Gijon (18), Ceuta (17), Osasuna (17), Sevilla (13), y Castellón. Terminada la Liga se juega la Copa, el Athletic tiene que eliminarse con el Osasuna. El 11 de mayo de 1934, pierden dos a cero en Pamplona y el 18 empatan a uno en Vallecas, quedando fuera de la competición. Los rojiblancos participan a continuación en la Copa de Castilla que comienza a celebrarse, el 27 de mayo, eliminan al Peña Alcantara y a la Agrupación Deportiva Ferroviaria, pero pierde en la final, por cuatro tantos a tres, ante el Nacional. El Athletic de Madrid en su empeño por el ascenso a Primera División, para la temporada de 1933-1934 incorpora al equipo futbolistas de rango: Julio Antonio Elicegui, delantero centro internacional procedente del Unión de Irun, Arocha, interior izquierdo canario de gran clase, Castillo, medio izquierdo, dotado de extraordinaria condición física, el también canario José Mesa, defensa contundente y eficaz, Ramón Gabilondo, medio e interior, jugador científico de calidad contrastada, Marculeta, medio centro, gran creador de juego con buena visión y toque de balón y Eduardo González "Chacho", interior de buena zancada y fácil tiro a puerta. El conjunto queda completado por los guardametas Pacheco y Guillermo; los defensas, Alfonso Olaso, Mendaro, Corral y Miguel Hertemberg; los medios, Antonito, Salvador, Feliciano, Ordonez, Gómez y Huete, y los delanteros, Luis Marin, Mariano de la Torre, Buiria, Guijarro, Losada, Nim, Amunarriz y Liz. Los jugadores Gaspar Rubio y Domingo Rey son declarados en rebeldía al no haber acuerdo para renovar la ficha. El once rojiblanco, dirigido por el entrenador ingles Mr. Pentland, alcanza el Subcampeonato Regional. La alineación del Athletic suele ser: Pacheco; Alfonso Olaso, Mendaro; Antonito, Ordonez, Castillo; Marin, Buiria, Elicegui, Arocha y Amunarriz. La Liga la juegan los rojiblancos madrileños alternativamente en Vallecas y en el Metropolitano. Queda Campeón de Segunda División el Sevilla que suma 27 puntos y Subcampeón el Athletic de Madrid con 24, seguidos por el Murcia (21), Celta (20), Osasuna (18), Sporting de Gijón (18), Coruña (17), Unión de Irun (16), Sabadell (14), Deportivo Alaves (5).


Otra vez en Primera
Una sorpresa cierra el episodio de su paso por la División de Plata del Fútbol español, el 16 de julio de 1934, la Asamblea de la Federación Española, reunida en San Sebastián, acuerda que la Primera División del Campeonato Nacional de Liga quede formada por doce equipos en virtud del cual, el Subcampeón de Segunda asciende automáticamente. De nuevo en la Primera División, el Athletic mantiene la mayor parte de la plantilla de la anterior temporada. Habitualmente juegan: Pacheco; Mesa, Alejandro o Corral; Feliciano, Marculeta, Pena; Lafuente, Arocha, Elicegui, Chacho y Cuesta, además de Gabilondo, Mendizabal,
Ipiña y Sornichero.
Los entrenadores Anatol y Ortega son sustituidos provisionalmente por Marculeta, hasta que se hace cargo de la preparación del equipo Mister Pentland. El Athletic se clasifica en tercer lugar del Campeonato Mancomunado. En la competición liguera se mantiene ocho jornadas seguidas sumando puntos y destaca la capacidad goleadora del delantero centro rojiblanco, Elicegui, disputándose con el ovetense Isidro Langara, el mayor numero de dianas en las porterías contrarias. El Betis con 34 puntos, se alza Campeón de Primera División, el Athletic de Madrid con 21, queda en séptimo lugar. Los rojiblancos en la Copa se deshacen del Arenas de Guecho y del Racing de Santander. El próximo escollo a salvar es el Sevilla. Juegan el 2 de junio de 1935, en Madrid, el partido termina en empate. En este encuentro la sombra de la desgracia acompaña y se cierne en el jugador rojiblanco Ramón Lafuente. En un encontronazo con el guardameta sevillista Guillermo Izaguirre, se fractura una pierna, ya no podrá volver a jugar al fútbol. El Athletic pierde a su gran equipier y la eliminatoria, al caer derrotado por tres a dos, en el partido de vuelta en el Campo de Nervión. Finalizados los compromisos de competiciones oficiales esta temporada para el Athletic, la directiva colchonera acepta la invitación del Real Club Deportivo Español, de Barcelona, para formar un combinado entre ambos y realizar una gira por Argentina, Uruguay y Brasil contratada por el equipo catalán con aceptable ingreso económico. La selección Athletic-Español, como se denomina, la forman por los blanquiazules: Perez, Soler, Espada, Edelmiro, Prats, Manolín y Bosch. Por los rojiblancos: Pacheco, Guillermo, Corral, Alejandro, Gabilondo, Pena, Marin, Arocha, Elicegui y Chacho. De delegados de la expedición van Santiago De la Riba por el Club Barcelonés y Cesáreo Galindez por los madrileños. A la hora de partir desde el puerto de Cádiz, en el Trasatlántico "Cabo de San Agustín", algo falla en la organización, los jugadores no tienen pasaporte. Se trata de diligenciarlos con prisa en el Gobierno Civil. El gobernador no da facilidades. Se demora la salida, el delegado De la Riva, amigo personal del Ministro de la Gobernación, le telefonea y se arregla la cuestión que había sido fiada a la improvisación, ya sin trabas, se parte rumbo a Buenos Aires. En Argentina se disputan cinco partidos, el primero el 7 de julio, en la capital bonaerense contra el River Plate con empate a dos tantos, marcados los del combinado español por Elicegui, a quien dieron los apelativos de "Suicida" y "Cabecita de Oro" por sus remates en plancha. Al guardameta Pacheco le adjetivaron"Manitas de Plata", ambos fueron los jugadores mas destacados para los aficionados. El 14 de julio partido contra una selección argentina, que termina con un gol a cero marcado por Elicegui. En el tercer encuentro, el 21 de julio en la ciudad de Rosario, el combinado Athletic-Español uno (gol de Chacho), Selección del Rosario Central, dos. El ultimo encuentro en Argentina se disputa el 29 de julio en Santa Fe, Selección local, 6, Combinado Athletic-Español, 5, con 3 goles de Elicegui, a quien hizo una buena oferta, que no aceptó, el River Plate. En olor de multitud llegan a Uruguay, donde han tenido eco, sus buenos partidos en Argentina. El combinado Athletic-Español se enfrenta a una Selección de Montevideo. Los jugadores locales se emplean con gran dureza, ante la inhibición del arbitro que les consiente los malos modos y el partido se convierte en una batalla campal. Finaliza el encuentro tres a uno, a favor de los charruas. Hubo momentos durante el partido en que el publico indignado contra sus jugadores, invadió el terreno de juego en señal de protesta. Nuevamente en el otro partido en la capital de Uruguay, se repite la dureza y el resultado. En Brasil, juega en Río de Janeiro, el 18 de agosto, contra el Vasco da Gama, el marcador queda cuatro a uno, a favor de los cariocas. El cansancio por el excesivo calor y aquellos viajes, con menos comodidades que las actuales, hace mella en los jugadores españoles, aunque en el segundo partido en Río, empatan a un gol. Elicegui marca el gol del Combinado y otro más que anula el arbitro. Se cierra la gira en Sao Paulo, donde el equipo titular de la Ciudad, gana por dos a cero. Después de tres meses los jugadores se encuentran en casa. La gira tiene mucho de aventura deportiva y resultado ecléctico, por una parte deja huella consoladora dada la buena fama cosechada y desconsoladora debido al desgaste físico que los jugadores acusan a través de la temporada de 1935-1936. Esta tara compromete seriamente la clasificación del Athletic de Madrid en la Liga y lo conduce nuevamente a una situación critica que amenaza con el descenso. El Athletic de Bilbao, con 31 puntos, se erige en Campeón y losúltimos puestos los ocupan Athletic de Madrid y Osasuna. Cesa la Junta Directiva que preside Rafael González Iglesias y el relevo lo toma: José Luis del Valle Iturriaga, Presidente; Vicente Rico, Salvador Bellver y Lorenzo Alcázar, vicepresidentes; José María Clara, secretario; Cesáreo Galindez, tesorero; Juan Touzon, contador; Aquilino Sobrino y Enrique Ruete, vicesecretarios, vocales, Vicente Alegre, Antonio Amilivia, José Urquijo, Luciano Lacoma, José Estevez, Ramón Díaz y Luis Guinea. La nueva Directiva con buen criterio y conocimiento del hecho social, tiende la mano al seguidor económicamente débil y crea una nueva categoría de asociados, los socios populares,
que han de pagar quincenalmente tres y dos pesetas por presenciar los partidos desde la Gradona de Fondo del Estadio Metropolitano. Se captan simpatías fruto de tal decisión y es espectacular el numero de crecimiento de seguidores rojiblancos que acuden fielmente a los partidos. Se nombra entrenador del Athletic de Madrid al exjugador del F.C. Barcelona, José Samitier. En el Campeonato Mancomunado participan el grupo del Athletic de Madrid, los conjuntos del Racing de Santander, Zaragoza, Madrid, Valladolid y Nacional. Los rojiblancos quedan en tercer lugar y su alineación habitual la forman: Pacheco, Mesa, Valcarcel, Gabilondo, Marculeta, Ipiña; Marín, Arocha, Elícegui, Estomba y Peña, además de Chacho, Gaspar Rubio, Buiría y Sornichero.

El penalti de Chacho
El Athletic en la Liga de 1935-1936, cae en el fondo de la clasificación, luchan Sevilla, Athletic de Madrid y Osasuna. El equipo navarro se hunde definitivamente en el Campo de San Mamés ante el brillante juego del Athletic de Bilbao, que queda Campeón con 31 puntos. El Athletic de Madrid tiene una posible tabla de salvación, en el ultimo partido de la competición en que se enfrenta en el Metropolitano al Sevilla. Cuando faltan cuatro minutos para el final, el marcador señala un tres a dos a favor de los andaluces, el defensa Villalonga zancadillea a Elicegui dentro del área, se pita penalti, que puede significar el empate, resultado suficiente para los rojiblancos, porque les favorecía igualando, al contar con 15 puntos, uno mas que los sevillistas. El castigo lo lanza Chacho hacia la puerta defendida por Guillermo Izaguirre y estrella el balón en el poste.

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